Testimonios reales de mi mejor amiga

Todo comenzó en la primavera del 2008, nos conocimos en las redes sociales, más en concreto, en el entones tuenti. Comenzamos a hablar, quedamos en el Museo de la Ciencia y el Cosmos (Tenerife), cogimos el tranvía y fuimos hacia el Parque de La Granja. Allí  estuvimos en el césped tumbados, hablando y conociéndonos.

Después de unas horas de conexión y largas conversaciones, llego la hora de irse, y tras un esperado beso, cada uno tomo su camino.

Esto no quedó aquí, seguimos intercambiando mensajes, llamadas y frecuentes encuentros. Conocí a su familia y durante unos meses, algo habitual fue los paseos por el parque.

En un momento dado, por motivos de desconfianza y celos, tuvimos un distanciamiento de varios meses, en ese periodo conocí a otro chico. Este chico me dejó embarazada ya que se rompió su condón. Yo era muy niña, tenía 14 años, y él no quiso hacerse responsable, por lo que decidí junto a mi madre abortar.

Dentro de toda esa vorágine, volví a tomar el contacto con el chico del parque, le conté mi experiencia y me sentí apoyada.

El 01-01-2009 nos volvimos a ver después de tanto tiempo, pasé ese fin de año con él y sus amistades. Fuimos un apoyo mutuo ya que él tuvo pérdidas en su familia y yo estuve a su lado.

Después de muchos nuevos encuentros decidimos retomar la relación.

Todo era perfecto, era un chico atento, detallista, cariñoso, me cuidaba y yo era feliz a su lado. Al paso del tiempo, cuando yo me sentía profundamente enamorada, él cambio su actitud, comenzó a mostrar celos y desconfianza hasta llegar al punto de sentirme infravalorada.

Todo iba empeorando, comenzó a vigilar todo lo que hacía, intentaba que me separará de mis amistades, me hundía moralmente y yo me sentía frustrada.

Después de cada escena de discusión, donde me lanzaba diferentes insultos, yo mostraba mi enfado, pero de una manera u otra, terminaba pidiéndome perdón, me convencía y me hacía ver que yo era la culpable.

Yo no entendía porque él hacia eso, siempre me hacía ver que yo me lo merecía, con lágrimas en sus ojos, me pedía perdón, decía que no volvería a repetirse, y yo le creía.

Me llamaba puta, me decía que era una guarra por ponerme escotes, no me dejaba salir sola y me tenía aislada del resto del mundo. En un momento dado, descubrí conversaciones con otras chicas donde había pruebas de que había tenido encuentros con varias de ellas, y le dije que lo dejaba. Después de una fuerte discusión, en la qué decidí irme a casa de mis padres, él me encerró en su cuarto, se echó encima de mí y comenzó a golpearme. Casi pierdo la vida ya que comenzó ahorcarme hasta casi dejarme sin respiración. En ese momento su padre nos escuchó, intentó abrir la puerta del cuarto y estaba cerrada, después de gritos e intentos por entrar, su padre consiguió abrir la puerta, padre e hijo tuvieron una fuerte discusión y después de varios minutos interminables su padre me llevo a mi casa.

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Testimonio: A.C.P.

Autor: Ayoze González

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