Redescúbrete

20181125_201129000_iOSCuando sin querer miras hacia otro lado, puedes descubrir, que, no todo es, ni blanco ni negro, hay grises, o aún mejor, no sólo existe el blanco, el negro y los grises (extremos e intermedios), hay una amplia gama de colores, (otros extremos y otros intermedios poco explorados u olvidados). Así me siento, explorando lo inexplorado y recordando lo que se me había escapado.

Nos pasamos gran parte de nuestra vida sin poder mirar a nuestro alrededor. La rapidez de la vida, nos mete prisa, y sin querer, cuando hay un mínimo intento de observación, nos empujan para no detenernos. Pero, ¿y qué pasaría si te detuvieras?

Pasan dos cosas:

  1. La primera es que siempre hay alguien para preguntarte insistentemente ¿porqué te has parado?
  2. La segunda esta subdividida en otras dos categorías:
  1. Puedes caer en vagancia, desgana, aburrimiento y en definitiva perderte.
  2. Si logras superar rápidamente el apartado a, puedes descubrirte.

Al llevar una vida rápida, donde todo nos absorbe, tenemos que trabajar para poder comer, pagar recibos, mantener a familia etc., y caemos en el olvido o en el imposible de explorarnos. A veces nos creemos, que, como se nos da algo bien, ese algo es nuestra vocación, nuestra forma de vida, nuestra pasión. Pero, ¿por qué tener solo una para toda la vida?, ¿por qué no cambiar, o mejor aún, ampliar?

Esta es mi reflexión de hoy: hay que detenerse para observar y explorar, plantearse nuevas cosas y refutar las anteriores. Es muy cansino ser una sola cosa, hay que añadir capas a nuestra experiencia y en nosotros está si dejamos algunas anteriores o las eliminamos para empezar de nuevo.